Miguel es un corresponsal de guerra, que harto de ver como medio mundo tiene que correr de los bombardeos y del hambre para salvar la vida, decide dejarlo todo...
Sin embargo, Miguel seguirá viendo correr a otras gentes, “los maratonautas”, pero esta vez desde la perspectiva de quienes pueden hacerlo en libertad. Su objetivo será unirse a ellos y correr un maratón en espacios naturales de cada uno de los siete continentes del planeta. Victoria, una fotógrafa compañera de profesión, seguirá sus pasos, mientras el jefe de ambos, Carlos, permanecerá en la agencia de noticias perplejo ante la decisión que han tomado.
Tras 160.000 kilómetros de viaje y cinco pares de zapatillas gastadas, Miguel, regresará al punto de partida para comprobar que nada ha cambiado... y que la cámara debe volver a ser testigo y denuncia de la cruda realidad. Es su única “arma” para seguir gritando “¡Dejemos al mundo correr en paz!”.
